Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

Frases de Fidel

Frases de Fidel......Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos.......El Partido es hoy el alma de la Revolución......Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad......Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad y por la ambición, porque –como dijo nuestro Apóstol– “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz......Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas......Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos

viernes, 21 de agosto de 2015

Para los de ligereza en el pensamiento y los que han bebido en la copa del olvido

La etapa de restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba culminó, ahora recién comienza una que puede ser fructífera, pero para ello es necesario avanzar sobre las bases del diálogo y el respeto mutuo.

Como yo también los he escuchado, y también creo en que existen mareos y olvidos comparto con mis lectores este trabajo de Elso Concepción Pérez. 


He escuchado a más de una persona que, cuando se refieren a los pasos dados en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, “olvidan” a quién corresponde la responsabilidad o el porqué las mismas nunca hayan sido normales y civilizadas.
Hay rasgos de ligereza que me parece deben ser despejados, volviendo a los hechos, de manera que los confundidos se aclaren y los desmemoriados recuerden.
Cómo olvidar la imposición de la En­mienda Platt y la instalación de una base militar en el territorio cubano de Guantánamo desde los inicios del siglo XX, cuando ya las fuerzas independentistas tenían ganada la guerra contra el colonialismo español y entonces intervino militarmente Estados Unidos para imponer por la fuerza, un régimen neocolonial en la Isla.
Nunca Cuba se inmiscuyó en guerra alguna en Estados Unidos ni impuso enmiendas a su Constitución, ni desembarcó tropas en el vecino territorio y mucho menos ocupó parte de ese para instalar algún enclave militar.
Fue el neocolonialismo el que caracterizó la situación cubana, con una alta dosis de presencia militar en la isla, mientras las grandes empresas transnacionales norteamericanas ocupaban enormes extensiones de tierra, se hacían de ingenios azucareros, de la compañía eléctrica y otras, mientras se olvidaba la educación y la salud de los cubanos con el deterioro de todos los indicadores sociales y la existencia de más de un millón de analfabetos.
A los gobiernos corruptos al servicio de Washington poco o nada les importaba tener una instalación militar enquistando malignamente una parte del territorio del país.
La situación que se fue creando en la Isla sentó las bases para la continuidad de la lucha patriótica que habían iniciado Martí, Maceo, Máximo Gómez y muchos otros, cuyas aspiraciones independentistas fueron tronchadas con la intervención del vecino del Norte.
Mella, Villena, junto a otros jóvenes y posteriormente Fidel, guiaron el combate contra el sistema imperante y por la conquista de la verdadera y completa soberanía del país.
En 1959 triunfó la Revolución liderada por Fidel Castro, aunque el gobierno norteamericano de entonces había hecho lo posible e imposible para evitar la victoria, llegó a creerse que aquello era transitorio y que más temprano que tarde colapsaría.
Una vez la Revolución en el poder, fue Estados Unidos y no Cuba quien rompió las relaciones diplomáticas. Fue el gobierno de Washington y no el de La Habana, el que dictó el más cruel y extenso bloqueo que se recuerda en la historia de la humanidad. Fueron aquellos gobiernos los que financiaron a los grupos terroristas que operaron en el Escambray y otras partes del territorio cubano; y quienes armaron a los mercenarios que invadieron la Isla por Playa Girón.
También fueron las administraciones de la Casa Blanca las que dieron acogida a los asesinos que huyeron de la justicia cubana; mientras desde la vecina potencia se estimulaba y aun se sigue haciendo, la fuga de médicos, científicos, deportistas, y otros profesionales.
Ninguna de esas acciones criminales se organizó desde Cuba. Nunca la Isla ha estimulado planes y actuado para desestabilizar a los gobiernos de la nación vecina. No ha sido la dirección de la Revolución la que ha estimulado o robado cerebros del poderoso del Norte para que ayuden a nuestro desarrollo.
En estas últimas cinco décadas a las administraciones norteamericanas le ha parecido muy poco la aplicación del bloqueo, y han aprobado e impuesto otras leyes, normas, regulaciones y cuanto invento diabólico existe, para sancionar a Cuba aunque para ello se afecten terceros países, muchos de ellos aliados de Washington.
En política está muy claro que cuando un problema afecta a dos o más naciones, solo el diálogo, la flexibilidad y la firmeza, pueden conducir a su solución.
No obstante, para nada se puede minimizar u olvidar el daño humano y material causado por la potencia hegemónica que ha dedicado todo tipo de recursos a destruir a una nación vecina, por el solo hecho de haber decidido ser libre e independiente y tener un sistema social diferente.
Hoy, cuando se busca construir una nueva relación, solo es válida la referencia a borrar el pasado y fijar la mirada en el futuro cuando se trata de no hacer del pasado una precondición para abordar y resolver cualquier problema del presente y del porvenir.
Pero la población cubana no podrá olvidar nunca cuánto mal han hecho los gobiernos que desde Washington han formulado y ejecutado la política hacia Isla vecina.
Para cada cubano debe estar claro —sin olvidos ni análisis ligeros— que somos un pueblo y un gobierno que siempre han tenido como premisa la solidaridad, mostrada en su máxima expresión; y que, en relación a Estados Unidos nunca Cuba ha usado como política la hostilidad ni ha permitido que su territorio se use para tales fines.
Que hablen los hechos. Que se establezcan las comparaciones. Que la historia vuelva a salvar del error a confundidos u olvidados.
Las luces actuales —válidas y plausibles— no pueden ocultar de ninguna forma el oscuro camino de una política venida desde el Norte, que tantas muertes, mutilaciones y penurias han causado a nuestro país.
Rectificar es de sabios y ese es el camino correcto emprendido ahora y que pudiera llevarnos en tiempos presente y futuro, a unas relaciones normales, civilizadas, como corresponde a dos pueblos, separados por una no muy extensa franja de mar.
La etapa de restablecimiento oficial de relaciones diplomáticas culminó, la que recién comienza puede ser fructífera, es posible convivir en paz, pero para ello es necesario avanzar sobre las bases del diálogo y el respeto mutuo.
Tomado del Periódico Granma 

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