Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

Saludos

martes, 31 de enero de 2017

Pies secos, pies mojados.¿Fin de una política?



Por:Amanda Tamayo Rodríguez
Estudiante de Periodismo
Cuba y Estados Unidos dieron otro rumbo a las vidas. Muchas tristezas, alegrías y cierta indiferencia les siguieron a los acontecimientos. Esos han sido siempre los matices de la migración cubano- americana. Futuros, reencuentros, añoranza, prosperidad, olvido, distancias, peligros, suerte, muerte…

Siempre decididos los destinos de muchos por una política clara que les hacía la vida fácil a los que vencían un difícil trayecto de sacrificios, que a partir de ahora empezarán a vivir las realidades de un país que no es siempre acogedor para los inmigrantes y los más pobres.

Se trata del fin de una ley que desde 1995 permitió la entrada ilegal de los cubanos y las cubanas, y que tras su fin debe necesariamente crear posibilidades para que sea legal y seguro el viaje en ambas direcciones. Al menos no dará más motivos para que se cobren más vidas en nombres del sueño de la coca cola.

No más un sueño americano que es asesino de los que no franquearon las noventa millas y de los que quedaron a mitad de camino; que es ladrón de gran parte de quienes perdieron hijos y hermanos en el mar y de los niños perdidos que llegaron a nunca jamás desprovistos del calor de sus padres y su hogar; dueño de quienes venden ideología para comprar el carro del año; jaula de oro de quienes calman la añoranza con la guantanamera y el congrí a falta de un boleto de avión para ver a los sobrinos; y carcelero de los emigrantes del Mariel que llevan cuarenta años de indocumentados.

No más destinos a merced del viento, el sol y la marea, los traficantes y los asaltantes, el hambre, la violencia, la cárcel, la policía, la suerte y la tierra bajo los pies.
Nadie puede alegrarse de que algún compatriota muera a balazos o quede exiliado a medio camino por cruzar una frontera, y sin dudas no me alegro de que así sea para mis coterráneos, pero si somos un poco ciudadanos del mundo como lo era el Che Guevara hay que sentirlo en la propia mejilla, como diría Martí, cuando le sucede a un latinoamericano.

Por otro lado, al menos yo quiero regalarle a mis hijos aún por existir un futuro sin una foto de familia donde lloremos al final, y donde por encontrar un lugar "deseado" no haya que salir a mojarse los pies.

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