Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

domingo, 28 de febrero de 2016

Cuando descubro con mayor exactitud el doble rasero de EEUU me refugio en Martí



Cuando descubro con mayor exactitud el doble rasero y la doble moral en las acciones del Gobierno de Estados Unidos, siempre me remito al cubano auténtico que vivió en el monstruo y conoció sus entrañas, nuestro José Martí.


Por eso buscando y buscando, encontré este artículo del año 2006, pero la gran mayoría de sus ideas parecen haberse escrito ayer por la tarde….está en Cubadebate.cu con fecha 8 de junio 2006.
Fue José Martí quien descubrió y el primero que describió al imperialismo por su nombre denunciándolo en su carácter económico, político y social. Quizás esto no se aprecie por algunos lectores porque lo hizo en una literatura hermosa donde se esconden sus mejores ideas. Hay que captarlo leyendo con detenimiento y precisión sus escritos, cargados de un riguroso y fundamentado pensamiento filosófico y, además, bien concreto.
Vivió en Norteamérica entre 1880 y 1895, precisamente fue en los años en que tuvieron lugar las transformaciones que Lenin caracterizó más tarde como imperialismo, y lo definió como la fase superior del capitalismo, cuando se gestaba, según el forjador de la Revolución de Octubre, el imperialismo moderno; es decir, en el tiempo donde se articularon el capital bancario y el industrial, dando origen a la oligarquía financiera, y se produce la exportación de capitales. Las lecciones del Apóstol cubano sobre la Norteamérica de esa época señalan con claridad, con otras palabras, desde luego, este mismo hecho. Por demás, el imperialismo, tal como operó con fuerza en el siglo XX es el que José Martí descubrió y estudió: el norteamericano. Téngase además en cuenta que Lenin caracterizó el surgimiento de la fase imperialista del capitalismo y marcó su nacimiento en la intervención norteamericana en la guerra de Cuba.
Pero hay más, el Apóstol advirtió con claridad la diferencia entre la oligarquía imperialista y el pueblo de Abraham Lincoln; está su celebre frase “Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos  a la patria de Cutting.  Este era un oscuro aventurero que aspiraba a que Estados Unidos se anexara nuevos territorios de México.
Veamos este párrafo del Apóstol:
El monopolio está sentado como un gigante implacable, a la puerta de todos los pobres. Todo aquello que se puede emprender está en manos de corporaciones invencibles formadas por la asociación de capitales desocupados a cuyo influjo y resistencia no puede sobreponerse el humilde industrial [
] Este país industrial tiene ya un tirano industrial.
 Con precisión asombrosa describe el asalto al poder económico y político por parte de la oligarquía de los banqueros, con todas sus ramificaciones en la sociedad norteamericana de esa época. En1885 escribe:
Forman sindicatos, ofrecen dividendos, compran elocuencia e influencia, cercan con lazos invisibles al Congreso, sujetan de la rienda la legislación, como un caballo vencido, y, ladrones colosales, acumulan y reparten ganancias en la sombra. Son los mismos siempre; siempre con la pechera llena de diamantes; sórdidos, finchados, recios: los senadores les visitan en las horas silenciosas; abren y cierran la puerta a los millones: son los banqueros privados.
Tres años más tarde, en abril de 1888, con todo ese proceso más avanzado y más visible aún, va al fondo y sentencia:
[
]se ve como todo un sistema está sentado en el banquillo, el sistema de los bolsistas que estafan, de los empresarios que compran la legislación que les conviene, de los representantes que se alquilan, de los capataces de electores, que sobornan a estos, o los defienden contra la ley, o los engañan; el sistema en que la magistratura, la representación nacional, la Iglesia, la prensa misma, corrompidas por la codicia, habían llegado, en veinticinco años de consorcio, a crear en la democracia más libre del mundo la más injusta y desvergonzada de las oligarquías.
En el terreno social no vacila en señalar las terribles condiciones laborales que les son impuestas a los obreros y desde luego toma partido denunciando que:
[
]los salarios de los trabajadores del ferrocarril no pasan de un mendrugo y una mala colcha, para que puedan repartirse entre sí dividendos gargantuescos los cabecillas y favorecidos de las compañías. 
El expansionismo fuera de las fronteras que ese desarrollo imperialista generaba fue también analizado por Martí, y aquí asume la denuncia de los peligros que representaba para la independencia de Cuba y para los países de nuestra América. En un artículo escrito para La Nación, de Buenos Aires, en octubre en 1885, caracteriza a la “camarilla” financiera y sus propósitos del siguiente modo:
Como con piezas de ajedrez, estudian de antemano, en sus diversas posiciones, los acontecimientos y sus resultados, y para toda combinación posible de ellos, tienen la jugada lista. Un deseo absorbente les anima siempre, rueda continua de esta tremenda máquina: adquirir: tierra, dinero, subvenciones, el guano del Perú, los Estados del Norte de México.
Puede, asimismo estudiarse el tema en el trabajo de Martí “La verdad sobre Estados Unidos”; asimismo, en “El tercer año del Partido Revolucionario Cubano”, afirmó lo siguiente:
En el fiel de América están las  Antillas, que serían, si esclavas, mero pontón de la guerra de una república imperial contra el mundo celoso y superior que se prepara ya a  negarle el poder,-mero fortín de la Roma americana;-y si libres-y dignas de serlo por el orden de la libertad equitativa y trabajadora-serían en el continente la garantía del equilibrio, la de la independencia para la América española aún amenazada y la del honor para la gran república del Norte, que en el desarrollo de su territorio-por desdicha, feudal ya, y repartido en secciones hostiles-hallará más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo.- [
]
En el siglo XX diversos investigadores, entre los que sobresalen Emilio Roig y Juan Marinello, estudiaron el imperialismo en Martí y extrajeron consecuencias de enorme interés científico y político; por estas fuentes muchos martianos nos convertimos en comunistas.
Hoy, en el siglo XXI, es obligación de los investigadores estudiar a Martí en relación con la crisis que vive Norteamérica. Leamos al Apóstol en un párrafo de la verdad sobre Estados Unidos:
Es de supina ignorancia, y de ligereza infantil y punible, hablar de los Estados Unidos y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas, como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas; semejantes Estados Unidos son una ilusión o una superchería (…) Lo que ha de observar el hombre honrado, es precisamente, que no solo no han podido fundirse, en tres siglos de vida común, o uno de ocupación política, los elementos de origen y tendencia diversos con que se crearon los Estados Unidos, sino que la comunidad forzosa exacerba y acentúa sus diferencias primarias, y convierte la federación innatural en un estado, áspero, de violenta conquista. 
En Cuba el constituyentista de 1901 y que fuera presidente de la República en Armas, Salvador Cisneros Betancourt, afirmó que si Estados Unidos seguía por el camino que iba, es decir, el intervencionismo que ya se veía en Cuba, acabaría el siglo XX con su decadencia. Fue realmente profético. Hoy se aprecia, tanto en lo nacional como en lo internacional, la crisis en profundidad que está viviendo la decadente potencia del norte.
Incluso este grave proceso de descomposición tiene hoy lugar con la característica de que la población estadounidense viene tratando de promover una lucha contra las decisiones arbitrarias de la oligarquía dominante en el Congreso y en el Ejecutivo. Lo muestran las amplísimas y masivas concentraciones populares contra las injustas decisiones sobre la inmigración, que está quebrando la autoridad bipartidista y produciéndose una situación como la que describió Martí en este otro párrafo:

Pero no augura, sino certifica, el que observa cómo en los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia y salvarse del odio y la miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen, amenazantes, el odio y la miseria. Y no cumple con su deber quien lo calla sino quien lo dice. 
En el orden internacional la política guerrerista que ya está en crisis en muchas partes del mundo como en Iraq, Afganistán, las amenazas a Irán, las que existen contra Siria, contra Cuba y Venezuela, están destinadas al fracaso.
Nunca antes, en el siglo XX y desde la aparición del imperialismo, se habían observado las contradicciones internas de la sociedad norteamericana como se están apreciando hoy. Siempre fueron arrogantes, pero tenían base económica y cierta capacidad de manejo de la cultura como en los tiempos del New Deal para maniobrar. Han perdido la capacidad de hacerlo porque no tienen la cultura para ello. Ya se sabe, y Martí lo apuntó, las relaciones entre la incultura, la estupidez y el fracaso.
Pueden revisarse tres textos importantes “El pentagonismo: sustituto del imperialismo” de Juan Bosch, escrito a fines de los años 70, “La otra historia de los Estados Unidos” de Howard Zinn y el texto de Eliades Acosta titulado “El Apocalipsis según san George”; estos textos son claves necesarias para entender la profundidad de la situación que vive Estados Unidos y el mundo.
Fidel ha dicho que la lucha contra el fascismo solo puede resolverse con el empeño del pueblo norteamericano; desde fuera nosotros estamos en el deber de enviar un mensaje de unidad al heroico pueblo de Martín Luther King y de los discriminados en general, ahí hay fuerzas, lo confirma Zinn y es necesario que el movimiento “En defensa de la humanidad” ponga su acento en este importante asunto.
Hagamos en algún país de nuestra América,  y en especial de Centroamérica, una gran concertación de latinoamericanos y norteamericanos, para evitar que la estupidez y la maldad de la oligarquía estadounidense sigan llevando al mundo por un camino del puede no haber regreso para nadie. Rosa Luxemburgo afirmó hace 80 años: “socialismo o barbarie”, alguien recientemente escribió: “si tenemos suerte
.”
Para tener suerte hay que luchar y mostrarle a la sociedad norteamericana que la única forma de vivir, de que nuestros descendientes hereden la civilización hasta aquí alcanzada y la mejoren hasta lograr la plenitud humana, es precisamente combatir con fuerza la ilegalidad y el crimen que se ha adueñado de Estados Unidos y el mundo; de esto se trata.  Un mensaje al pueblo de Estados Unidos que hable de cultura, cuya primera categoría es la justicia; de ética, en tanto sol del mundo moral; de derecho, sobre el fundamento martiano de que está en el corazón de cada hombre el principio de lo justo y que es el primer estado de derecho y de solidaridad.
En el orden práctico tenemos el ALBA y el magnifico trabajo internacional que viene realizando el presidente Chávez. Tenemos el ejemplo de Cuba, tenemos los que representa y promueve Fidel. Tenemos a Bolivia; Martí dijo que América no andará hasta que el indio no se libere y ya hoy tenemos a Evo Morales, símbolo de la liberación de las masas explotadas indias.
El ALBA puede relacionarse, como de cierta manera lo planteó el presidente Chávez en su histórico discurso en la Plaza de la Revolución con motivo de que le fuera impuesto el Premio José Martí de la UNESCO, con el ALMA, con la Alternativa Bolivariana para las Américas y la alternativa martiana. También dirijámonos al pueblo de la otra América para crear, en la realidad y no solo en los sueños, el nuevo mundo. 

*Armando Hart Dávalos es el Director del Programa Martiano (Cuba)

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