Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

Frases de Fidel

Frases de Fidel......Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos.......El Partido es hoy el alma de la Revolución......Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad......Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad y por la ambición, porque –como dijo nuestro Apóstol– “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz......Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas......Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos

jueves, 9 de abril de 2015

¿Por qué Cuba debería pactar con asesinos y terroristas que han causado tanto daño a la Patria?



Por: Vicenzo Basile

(…) no es posible la alianza entre leones y los hombres, ni el acuerdo entre lobos y corderos [Iliada]

Los sucesos de ayer en la Cumbre de las Américas, según algunos, son una manifestación de la incapacidad para el debate cívico y el diálogo respetuoso entre cubanos. Abandono de foros de debates, enfrentamientos y violencia entre bandos, insultos, gritos y empujones, parecen ser la demostración definitiva de que los cubanos, al fin y al cabo, no tienen una cultura para el debate y que la histórica división entre dos familias ha alcanzado niveles irreconciliables.


Entre un juicio y otro, entre un disparate y otro (alguien – en un delirio de demagogia – ha escrito que no importa si son del G2 o miembros de la CIA, al fin todos son cubanos con derechos a opinar), parece que pocos se han cuestionado realmente sobre lo que ha ocurrido y han pensado un solo momento en lo que Cuba debe soportar. No se trata del Gobierno de Cuba, cual autoridad política. No se trata del Estado cubano, cual poder de imperio. Se trata del pueblo cubano, cual millones de personas que viven en una Isla sometida a todo tipo de ataque. Tampoco es cuestión de ser de la vieja guardia y gritar al mercenarismo o tildar de asalariado y traidor a todo el que tenga un pensamiento distinto. Ni hay que volver a dar auge a viejas teorías de plaza sitiada. Pensar diferentemente, tener objetivos diferentes y buscar vías diferentes para alcanzarlos está en el legítimo y natural derecho de cada ser humano.
Sin embargo, los sucesos de Panamá poco tienen que ver con el respeto al pensamiento distinto. Son hechos que, a pesar de que se diga lo contrario, se considerarían completamente normales en otros contextos. Ningún francés se sentaría en una mesa con los verdugos o con los simpatizantes de los ataques a Charlie Hebdo. Ningún noruego querría escuchar las razones y entender las visiones distintas de Andres Behring Breivik. Ningún español aceptaría un diálogo con los que organizaron el atentado del 11-M. Ningún estadounidense diría que ser simpatizante de Bin Laden es una cuestión de conciencia que cabe en el respeto al pensamiento ajeno. Ningún judío consideraría que un neo-nazi merece respeto por su forma de ver y actuar. Y esto nos parecería natural. Hasta respaldaríamos a estas personas. Compartiríamos su dolor y su rabia. Nos solidarizaríamos con ellas en su atrincheramiento contra el terror y la violencia.
Entonces, ¿por qué los cubanos deberían sentarse en una mesa con los gorilas? ¿Por qué lo que sería un comportamiento natural en cualquier otra parte del mundo se convierte en un gesto de intolerancia si lo hacen los cubanos? ¿Por qué rechazar el diálogo con quienes apoyan el terror se considera – en este caso – una expresión de fanatismo? No se pacta con los terroristas. No se dialoga con sus patrocinadores. No se respetan a sus simpatizantes. No se honran a los que quieren machacar la soberanía y la independencia nacional. Esta es la más elemental ley de la convivencia pacífica entre hombres y mujeres. Los que ahora critican y se indignan frente a lo que pasó en la Cumbre deberían, sencillamente, preguntarse – o al menos explicar – por cuál absurda razón Cuba debería hacerse cordero y sentarse en la mesa para pactar con los leones. 
(Tomado de Desde mi ínsula)

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