Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

Frases de Fidel

Frases de Fidel......Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos.......El Partido es hoy el alma de la Revolución......Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad......Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad y por la ambición, porque –como dijo nuestro Apóstol– “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz......Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas......Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos

lunes, 5 de enero de 2015

¿Qué sucedió cuando Kennedy trató de levantar el bloqueo contra Cuba?



Por: Carlos Lechuga Hevia
Es sorprendente el paso que dio (John F.) Kennedy  para explorar un entendimiento con Cuba, si se toma en cuenta la situación que imperaba en esos momentos de persistencia de las acciones agresivas, pero ofreció muestras de que de alguna manera deseaba quebrar esa sólida muralla de intransigencia con la Cuba revolucionaria. Asumía un gran riesgo político y por eso las gestiones que inició estuvieron confinadas al conocimiento de un reducido grupo de sus más íntimos colaboradores, lo que indica la desconfianza que tenía…


Un elemento que quizás estuvo presente en la decisión que tomó -y todo está en el terreno de la especulación- es que superada la crisis (de Octubre) y abierto el camino para la distensión con la URSS, la situación internacional adquiriría otro colorido, aunque siempre la cuestión cubana para los EEUU presentaba características distintas a las del resto del mundo.

En la sala de la casa de Lisa Howard, entre cocteles y bocaditos, diplomáticos y periodistas, me fue presentado el embajador norteamericano (William Attwood), quien no perdió tiempo en exponer el objetivo que tenía el encuentro conmigo.

Dijo que había sido autorizado por Adlai Stevenson (Embajador de EEUU en ONU) para que me hablara, y que en pocas horas volaría a Washington para pedirle autorización al Presidente, para ir a Cuba a entrevistarse con Fidel Castro e indagar la viabilidad de un acercamiento entre La Habana y Washington. Iría de incógnito y advirtió que estaba hablando a título personal, pendiente de las instrucciones que recibiera. La situación existente es anormal, dijo, y en algún momento hay que romper el hielo. Fue muy locuaz y se notaba que deseaba establecer un ambiente de franqueza para dar la certidumbre de la sinceridad de sus propósitos.

Por nuestra parte, le dijimos que también hablábamos a título personal, y que informaría a mi gobierno para conocer la decisión que tomaba con respecto a su planteamiento. Agregué que, teniendo en cuenta la situación que existía entre su país  y el mío y la política agresiva que no se abatía, era sorprendente lo que me decía, y que lo escucharía con mucho interés.

Kennedy quería negociar con Cuba, para eliminar el bloqueo. William Attwood me explicó que estaba autorizado a hablar conmigo, pues el Presidente deseaba un acercamiento con nuestro país, aunque dentro del gobierno existían sectores contrarios a un acuerdo con Cuba. Kennedy había apoyado la invasión de Playa Girón y respaldado a los terroristas, pero llegó un momento en que decidió cambiar de política.

Me pareció muy extraño, pues nos atacaba muy seguido. Por aquellos días, hizo un discurso bastante neutral en la American University, pero después fue a Berlín y pronunció uno muy agresivo mencionando a nuestro país.

En la segunda entrevista, me dijo que Robert (hermano del Presidente) estaba de acuerdo también y quedamos en confeccionar una agenda de trabajo. Eso fue en noviembre de 1963, el mes en que asesinaron a Kennedy. Después, se publicó un libro, en el cual se asegura que había dejado escrito en su mesa de trabajo que, cuando regresara de Dallas conversaría con Atwood sobre el desarrollo de las entrevistas conmigo.

Un ayudante de Kennedy -Arthur Schlezinger – que ha venido a Cuba en varias ocasiones, para reuniones sobre la Crisis de Octubre dice en uno de sus libros: “… las conversaciones de Atwood con Lechuga eran vigiladas por la CIA, pues los veían hablar a los dos en Naciones Unidas y, seguramente, no hablaban de bebidas”.

(Fragmentos tomados del libro de Carlos Lechuga, En el ojo de la tormenta -

Ocean Press, 1995)

*Carlos Lechuga Hevia. Periodista y diplomático cubano. Fundador de la diplomacia revolucionaria cubana. Último Embajador de Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA). Representante de la Isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la Crisis de Octubre. En 1963 fue el enlace de los contactos que Kennedy inició con el gobierno cubano, una política que tenía como objetivo la apertura de canales de comunicación entre ambos países.

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