Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

Frases de Fidel

Frases de Fidel......Eso es lo que no pueden perdonarnos, que estemos ahí en sus narices ¡y que hayamos hecho una Revolución socialista en las propias narices de Estados Unidos.......El Partido es hoy el alma de la Revolución......Ser internacionalista es saldar nuestra propia deuda con la humanidad......Nunca nos dejaremos arrastrar por la vanidad y por la ambición, porque –como dijo nuestro Apóstol– “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz......Una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas......Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos

viernes, 25 de julio de 2014

La madrugada de la Santa Ana



A través de todos estos años, que desde sitios diferentes en el planeta nos unen las Redes Sociales, no son pocos los amigos y seguidores que, al conocer que cumplo año el 26 de julio, me han pedido que escribiera algunas líneas al respecto. Aquí les va, Solo espero no aburrirlos. Gracias.


Según cuenta mi madre los dolores y contracciones abdominales que anunciaban el término de las nueve lunas aparecieron en la tarde del 25 de julio, no era para ella la primera vez, ya unos años antes había malogrado lo que hoy fuera su hija mayor.
Mientras los dolores se agudizaban todo se preparaba en el intrincado paraje. Antes de caer la noche, sobre la grupa de un caballo ya mi padre llegaba con la partera o recogedora, como se le decía por allí a las mujeres que con mágicas manos en esos recónditos lugares del campo hacían el parto y traían al mundo una nueva vida.
Agua hervida, sábanas, fundas, en fin todo el avituallamiento impecablemente limpio se disponía para la hora del alumbramiento.
Cuenta mi madre que, Mamá Emilia, como le llamaban a la persona que me trajo al mundo, estuvo atenta y con mucho ajetreo toda  la noche, mientras que entre una y otra contracción se acortaba el tiempo.
Todos en casa estaban a expectativa, y después de mucho batallar, se oyó el llanto que irrumpió casi al filo de las tres de la madrugada.
Dice mi madre que la alegría brotó en risas y llantos, en parabienes y en alabado sea Dios- y continúa contado- que el abuelo paterno cuando oyó aquel llanto dijo: Es una niña y hay que ponerle por el almanaque el nombre del santo y, como ya era 26 de julio se llamará Ana, por el Día de la Santa Ana.
Mami cuenta también que abuelo dijo: S i desde que triunfó la Revolución en esta casa celebramos el 26 de julio ahora hay un doble motivo para hacerlo, y allí mismo con toda la autoridad de patriarca de familia encomendó a mis padres y tíos esa orden y, que bajo cualquier circunstancia nada podría evitar esa celebración año tras año.
Cuando ya la luz del sol alumbraba aquel 26 de julio asistieron los vecinos de la sitiería a conocer a la pequeña y como de costumbre llegaron con diferentes obsequios, entre ellos,  vino quinado, gallinas para el caldo, frutas, maltas, leche condensada, en fin se celebraba con regocijo el advenimiento de una nueva vida.
Dice mami que abuelo a todo el que llegaba le decía: Es mi nieta y nació el 26 de julio, unos años después, pero casi a la misma hora que la gente de Fidel dieron el cuartelazo en el Moncada a esos desgraciados.
Y casi al final de sus recuerdos cuenta mi madre: mija y todo esto fue con la zona rodeada de rebeldes y muchos acampados en la casa de tabaco, porque cuando aquello  ya andaban detrás de los últimos bandidos que quedaban en la zona.
A todos mis lectores les cuento, antes de concluir estas líneas que, en efecto cada 26 de julio, en mi casa del campo se asaba un cerdo para comer con congrí, yuca, ensalada, también había kake, refrescos y cualquier otra bebida, y se formaba el guateque, porque como dijera mi abuelo el día en que yo nací, en aquella casa de campo eran dobles los motivos para celebrar, y así se hacía porque así lo ordenó mi abuelo, aquella mañana de la Santa Ana.
Mis lectores por eso me enorgullece decir, que haber nacido un 26 de Julio me llena de compromiso ineludible  para, defender al precio que sea necesario,  las ideas de aquellos jóvenes que NO dejaron morir al Apóstol en el año de su centenario.

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