La primera vez que la oí
cantar, recuerdo que fue en la casa del campo donde nací, allí sentada en las
piernas de mi padre, y fue precisamente en uno de los programas radiales dedicado
a la música campesina, a los guajiros.
En ese entonces yo era muy
pequeña, creo que no sabía ni contar los dedos de las manos, pero su
inigualable timbre de voz estremecía, sonaba, llegaba lejos, surcaba el aire y
atraía para ser escuchado.
Me atrevería a jurar que de
allí salí tarareando: “Yo soy el punto cubano que en la manigua vivía, cuando
el mambí se batía con el machete en la mano…” o quien sabe si aquella otra tan cubana como popular y contagiosa:…. “que
viva Changó, que viva Changó señores, que viva Changó. Santa Bárbara bendita,
virgen venerada y pura….”
A los 65 años de su vida
artística, aun cuando su voz se escucha menos de lo que se debiera por nuestros
medios, mis líneas de hoy son para ella: Para la indiscutible Reina de la Música Campesina, mi Celina
González, nuestra Celina González, la
Celina de Cuba.
Este 16 de marzo cumplirá
Celina 83 años, por lo que a continuación una breve reseña de la vida y la obra de una cubana que todavía nos
enseña que: “Sigan unidos, en esta tierra, recuerden que no
hay otra más linda que Cuba”.






























