Frases de José Martí.....La gratitud, como ciertas flores, no se da en la altura y mejor reverdece en la tierra buena de los humildes......Ayudar al que lo necesita no sólo es parte del deber, sino de la felicidad.....Buscamos la solidaridad no como un fin sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal.....Las verdades elementales caben en el ala de un colibrí.....El único autógrafo digno de un hombre es el que deja escrito con sus obras.....La palabra no es para encubrir la verdad, sino para decirla.....

lunes, 5 de noviembre de 2012

Adolescente estadounidense victima de una barbarie

¡Barbarie! Es la única palabra que me viene a la mente al conocer una síntesis del informe estatal sobre la muerte del adolescente negro Eric Pérez, quien en unos días debía salir en libertad del centro de detención juvenil de West Palm Beach, Estados Unidos.
Solo una semana atrás se abrieron a la luz pública los detalles de tan horrenda historia, ocurrida el 10 de julio del 2011. Eric, de 18 años de edad, fue a merendar en la noche, ocasión en la que lo sometieron a tres cateos. Después, los guardias Alberto Ríos y Darrrell Smith manosearon y juguetearon con el muchacho hasta lanzarlo al aire, dejándolo caer de cabeza contra el suelo.
Horas más tarde, ya en su celda, el joven se quejaba de dolores de cabeza, mientras daba golpes de desesperación en las paredes e insistía en que escuchaba voces. Tal cuadro no resultó una prueba fehaciente de malestar para el carcelero Terence Davis, convencido de que Eric fingía, por lo que consideró innecesario iniciar los trámites para enviarlo a un hospital, en tanto otro de los custodios repetía: "Él va a estar bien, no es nada de vida o muerte".
Lo único que hicieron por el aquejado (lloraba, gritaba y no podía mantenerse en pie) fue arrastrarlo hacia el salón de estar del centro, donde se quedó dormido sobre una colchoneta colocada en el piso. Allí, una hora después, presentó vómitos, pero tampoco llamaron a emergencias (911) por una ambulancia.
Ni siquiera la enfermera del recinto, Marcia Clough, cuando llegó a trabajar en la mañana siguiente creyó pertinente examinar al joven. A las 8:09 a.m., mientras todavía los responsables de la prisión se debatían en si ofrecerle atención especializada o no, Eric Pérez fallecía.
El escándalo fue tal que motivó la adopción de medidas.
Pero el calvario de este adolescente no es el primero de esa índole en cárceles floridanas. En junio del 2003, Omar Paisley, de 17 años, corrió una suerte similar, cuando lloró, vomitó y se quejó durante tres días, en tanto los guardias y enfermeros del centro de detención de Miami-Dade hicieron oídos sordos a sus ruegos. La misma manera de reaccionar: los "responsables" también pensaron que Omar estaba fingiendo. Falleció por causa del apéndice perforado.
Tanta es la deshumanización.

1 comentario:

  1. Para la raza "superior" anglosajona norteamericana los latinos no deberían recibir demasiados recursos ni atenciones humanitarias...son más bien "de segunda".

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